Protección para afrontar situaciones extremas, los seguros de vida son pólizas que garantizan solvencia económica tanto para quien contrata como para sus beneficiarios.

Sumamente populares, productos como los seguros de vida, desde siempre han conseguido despertar un interés especial ya que se relacionan de manera inmediata con aquella elección que desde la precaución consigue trazar la ruta para evitar carencias financieras.

Si se toma en cuenta que existen ciertas situaciones que por más que se desee no se pueden evitar, entonces no queda más opción que prepararse para sobrellevarlas y es por ello que estas pólizas pasan a ser un medio para contribuir a que, por ejemplo, en una familia los hijos puedan continuar con sus estudios y que se puedan pagar los recibos a pesar de que el proveedor principal fallezca o se incapacite y no pueda trabajar.

Qué cubre un seguro de vida

¿Qué es exactamente una póliza de vida?

Es un tipo de seguro que tiene por objetivo ofrecer una indemnización o compensación, en el mismo momento en que el titular sufre alguna enfermedad, accidente o sencillamente, muere.

Riesgos que cubre

Para comprender más ampliamente de qué se trata, es fundamental tener claridad sobre las vulnerabilidades principales y secundarias que pueden hacer parte de su catálogo de cobertura:

  • Fallecimiento: este amparo es la base de todo, sin embargo, no se debe ignorar que, aunque comúnmente se diga que no importa la causa, debe revisarse detalladamente la parte de las excepciones pues algunas aseguradoras no reconocen la práctica de deportes de alto riesgo o el suicidio como causas válidas para un desembolso.
  • Enfermedades: cada compañía, elabora una especie de catálogo de enfermedades y padecimientos donde estipula aquellos que cubre y los que no.
  • Incapacidad: ocasionada bien sea por una enfermedad o accidente, si el asegurado ya no puede trabajar y por ende deja de recibir un salario, la indemnización podrá hacerse efectiva.

El monto de dinero a asegurar

Es importante que el interesado se tome un tiempo para analizar este apartado detalladamente, pues lo ideal es que dicho capital sea unas 5 veces mayor a el salario bruto que recibe anualmente.

Aquí tendrá mucho que ver si se tiene una hipoteca, pues de ser así se tendrá que sumar este importe para que los beneficiarios puedan saldarla, lo mismo que si se tienen deudas de otra índole.

La edad de las personas a cargo, también será relevante ya que no es lo mismo si se debe adicionar cierta cifra para estudios básicos a si se trata de la educación superior.

¿Es tan importante como siempre se dice?

La verdad es que, aunque no es algo obligatorio, si se trata de una opción con muchas ventajas ya que su cobertura se encuentra compuesta por riesgos a los que absolutamente todos nos encontramos expuestos.

Quizás, las personas con pareja o con hijos son las que más se encuentran llamadas a pensar en su adquisición, pero para nadie es un secreto que su efecto positivo puede disfrutarse a cualquier edad y sin importar el contexto o dinámica en la que se viva.