Como cualquier otra inversión, la motocicleta demanda de la correspondiente protección que a su vez permita hacerles frente a los riesgos propios de su uso.

Llevas meses e incluso años reuniendo dinero para adquirir esa anhelada moto, piensas en la marca, el modelo y hasta en el color, pero probablemente pasas por alto el destinar una parte del presupuesto para asegurarla, es por ello que en esta ocasión te daremos razones de peso para asignarle mayor prioridad a esta gestión.

Si bien el seguro para moto en muchas partes es un requisito obligatorio, cuando existe la posibilidad de que su adquisición sea opcional, esta acción suele ser relegada al listado de pendientes que se quedan para siempre con ese título y esto es precisamente porque no se ha interiorizado lo relevante que resulta ser este tipo de póliza.

La importancia del seguro para moto

Por estas razones debes asegurar tu moto

  • Responsabilidad civil: tanto las lesiones personales como los daños que se ocasionen a la propiedad de terceros al conducir la motocicleta, representan un gasto importante para el que no siempre existe preparación. Aquí también suele incluirse asesoría jurídica y honorarios de abogados para superar situaciones de orden legal.
  • Pérdida patrimonial: un accidente, un hurto, un incendio… En cuestión de segundos cualquier cosa puede suceder y la moto puede quedar en ruinas. Si algo así lamentablemente llegara a pasar, por intermedio del seguro el vehículo puede recuperarse o sustituirse.
  • Gestiones de compra y venta: lo cierto es que, si se toma la decisión de comercializar este medio de transporte, contar con un seguro será una garantía que otorgará un valor agregado.
  • Para usar la moto con tranquilidad: más allá del respaldo de la existencia de la póliza en situaciones de riesgo, demostrar que se cuenta con el seguro obligatorio evitaría multas de tránsito.

Tipos de seguros

Cuando se trata de motos, el conductor puede optar por las siguientes opciones en función del uso que normalmente haga del vehículo:

  • Seguro obligatorio: es una alternativa básica que como su nombre lo sugiere, es ineludible. Se ocupa principalmente del aspecto de los gastos médicos y funerarios, incapacidades y de transporte como tal.
  • Seguro a terceros: también conocido como de responsabilidad civil, dispone de una cobertura mucho más extendida que cobija desde asesoría legal hasta asistencia en carretera.
  • Seguro todo riesgo: el más completo gracias a que contempla de manera detallada, gran cantidad los riesgos que involucran tanto a la moto, como al conductor y a terceros. Es una fusión de los dos primeros cuya cobertura integra pérdidas parciales o totales, reparaciones, gastos médicos, daños por fenómenos naturales, grúa y gastos de viaje.

Consecuencias de circular sin seguro

Además de las sanciones por parte de las autoridades correspondientes, hacer esto es exponerse a tener que asumir gastos que son sumamente altos para hacerse cargo de todos los riesgos mencionados anteriormente.

Hacerlo es restarle importancia a un patrimonio que ha tomado tanto esfuerzo hacer realidad y que literalmente se puede esfumar si no se tiene a la mano un ahorro para cubrir las cuentas por daños y perjuicios.