¿Estás preparado para asumir el valor económico propio de citas médicas, tratamientos de enfermedades y accidentes?

Considerando las deficiencias propias del sistema público de salud, lo cierto es que el sector privado y más exactamente, la alternativa de los seguros médicos, se convierte en una excelente estrategia para hacerle frente a esta clase de eventualidades que a fin de cuentas atentan contra lo más sagrado y valioso que tenemos, la vida.

Teniendo en cuenta que estas pólizas tienen por objetivo que el usuario prevenga y se proteja, por regla general, se componen de una serie de características que en ocasiones pueden confundir un poco, dado lo amplio de sus alcances. En este sentido, bien vale la pena efectuar un repaso sobre aquello que se debe examinar con detenimiento antes de contratar un seguro de salud privado y en consecuencia, alcanzar la meta de disponer de un respaldo acorde a las necesidades particulares.

Cómo elegir el mejor seguro médico

¿Cuáles son mis necesidades?

De la respuesta a este interrogante, resultaran las pautas para saber qué es exactamente lo que se está buscando, ya que no es lo mismo si hay un bebé en camino, un adulto mayor en casa, o si, por ejemplo, se pretende acceder a algún tratamiento en concreto.

Una vez se despeje este interrogante, será más simple realizar una buena elección.

Tipos de seguros médicos

  • Sin copago: definitivamente, la mejor opción ya que el usuario no debe preocuparse por efectuar pagos adicionales al momento de recibir la atención. Cabe anotar que siendo, así las cosas, la prima mensual es un poco elevada.
  • Con copago: la propuesta de esta modalidad consiste en el pago de una prima mensual mucho más económica que se acompaña del cubrimiento de cierto porcentaje del valor total de un servicio.
  • Seguro de indemnización: de presentarse una hospitalización o una baja laboral por enfermedad, la aseguradora debe pagar un subsidio o indemnización al usuario.
  • Con reembolso de gastos médicos: aquí en asegurado goza de la libertad suficiente para acudir al centro médico de su preferencia y de recibir la atención del especialista que precise. El usuario debe efectuar el pago e inmediatamente enviar la factura a la aseguradora para que se proceda con el reembolso que suele cubrir entre el 70% y el 100%.
  • Seguro familiar: estas pólizas suelen ser bastante flexibles ya que incluyen medicina general, pruebas diagnósticas, especialidades, cirugía y hospitalización para el grupo designado.

Comparativa de servicios y presupuestos

Para una decisión de esta magnitud, lo más recomendable es tomarse un tiempo para indagar entre varias opciones y elaborar comparativas a nivel de garantías, servicios tanto básicos como adicionales y por supuesto, costos.

Es más que pertinente averiguar sobre el tiempo de espera para recibir la atención, si se cuenta, por ejemplo, con asistencia a domicilio, atención telefónica, al igual que los centros y especialistas disponibles.

La cobertura dental

Aunque esta póliza se suele contratar de manera exclusiva, la verdad es que un buen seguro médico tendría que incluirla. Se sugiere entonces, preguntar por los servicios de este tipo que se podrán usar para determinar hasta qué punto es viable.